Cada día, millones de consumidores europeos sufren daños por prácticas comerciales ilegales, y casi ninguno llega a ver justicia. Las cantidades sustraídas a una sola persona suelen ser pequeñas; el daño, multiplicado por todo un mercado, es enorme. Emprendida en solitario, la lucha nunca compensa. Ese desequilibrio es precisamente lo que permite a las empresas infringir la ley y quedarse con las ganancias.
Ius Omnibus nació para cambiar esto.
Desde 2020, somos una asociación sin ánimo de lucro fundada en Portugal que actúa en defensa de los consumidores de toda la Unión Europea. Nuestro propósito es sencillo: lograr que las empresas que infringen la ley rindan cuentas y que cada consumidor —y no solo unos pocos privilegiados— tenga un acceso real a la justicia.
Hoy contamos con más de 8.000 miembros, ocupamos un puesto en el Consejo Nacional del Consumo de Portugal y, en 2024, fuimos designados Entidad Habilitada por la Dirección General del Consumidor en virtud de la Directiva de la UE sobre acciones de representación, lo que nos otorga legitimación formal para ejercer acciones colectivas en nombre de los consumidores. Actualmente tenemos más de 40 acciones colectivas en curso.
Cuando las empresas tratan las multas y las demandas como un coste más de su actividad, solo la acción colectiva cambia las cuentas. Entre los casos que estamos llevando adelante:
El cártel de la banca. Acciones colectivas contra trece bancos que operan en Portugal por un intercambio ilícito de información comercialmente sensible, que tuvo lugar entre 2002 y 2013, una conducta ya sancionada por la Autoridad de la Competencia portuguesa.
Las grandes tecnológicas. Acciones contra Apple y Google por las comisiones cobradas en sus tiendas de aplicaciones, que representan en conjunto a varios millones de consumidores.
En todos los sectores. Casos que abarcan competencia, privacidad de datos, publicidad engañosa y prácticas comerciales desleales, contra empresas como EDP, Mastercard, Sony y Unilever.
Cada uno de ellos empezó de la misma manera: con consumidores que, por sí solos, no tenían ninguna vía realista de reparación. Juntos, sí la tienen. Ese es justamente el propósito: cuando los consumidores se unen, hasta las mayores corporaciones pueden verse obligadas a responder.
Nuestra misión exige independencia, valentía y recursos. Cada acción colectiva es una maratón: años de trabajo jurídico, pruebas periciales y costes, frente a adversarios con medios prácticamente ilimitados. No podemos hacerlo sin personas que creen que los consumidores merecen una lucha justa.
Cada donación, grande o pequeña, nos permite:
Llevar a las empresas ante los tribunales cuando vulneran los derechos de los consumidores a gran escala.
Realizar campañas de concienciación que devuelven los derechos a manos de los ciudadanos.
Mantener nuestra independencia, financiados por el público y nunca por las empresas a las que nos enfrentamos.
Al apoyar a Ius Omnibus, ayudas a construir un nuevo paradigma de justicia: más justo, más transparente y abierto a todos, no solo a quienes pueden permitírselo.
Juntos podemos acabar con la impunidad. Juntos podemos cambiar el futuro de los consumidores europeos.
Únete a miles de consumidores de la UE que defienden sus derechos. La afiliación es gratuita y sin compromisos: juntos somos más fuertes en la lucha por la justicia.