Meliá tendrá ahora que facilitar el acceso a un gran número de documentos que permitirán a Ius determinar y probar que los consumidores portugueses se han visto perjudicados por las prácticas anticompetitivas de Meliá declaradas por la Comisión Europea.
Es la primera vez que una acción de estas características prospera en Portugal. Estamos ante un paso histórico para garantizar la protección efectiva de los consumidores.
El Tribunal de Apelación criticó la postura de Meliá en este caso y dijo que «espera que el tipo de defensa y los argumentos utilizados por la recurrente y su resistencia a cumplir con su deber de revelación sean cada vez menos comunes a la vista de la normalización y vulgarización de la aplicación privada en el ámbito de la competencia y de la interiorización de la importancia de proteger a los verdaderos actores de la economía y a los perjudicados por ella siempre que se vea sacudida por prácticas contrarias a la competencia».