En el marco de la consulta pública sobre la Guía de buenas prácticas en materia de acuerdos de sostenibilidad publicada por la Autoridad de Competencia de Portugal (AdC), Ius Omnibus presentó una serie de observaciones importantes que merece la pena destacar.
Los acuerdos de sostenibilidad corresponden a acuerdos horizontales entre competidores, decisiones de asociaciones de empresas y otras prácticas concertadas cuyo objetivo es aumentar o fomentar la sostenibilidad en cada contexto (por ejemplo, un acuerdo entre dos empresas para eliminar la deforestación de sus cadenas de producción, o el compromiso de los editores de producir únicamente libros con papel reciclado).
Sin embargo, estos acuerdos abarcan una amplia gama de tipos diferentes, incluidos los acuerdos para mitigar y eliminar el cambio climático y los acuerdos mixtos, algo que no se refleja en la versión actual de la Guía de buenas prácticas.
Los acuerdos para la mitigación y la eliminación del cambio climático son, en general, todos aquellos que contribuyen a combatir el cambio climático (por ejemplo, acuerdos entre empresas de distribución para sustituir los vehículos de gasolina o diésel por vehículos eléctricos).
Los acuerdos mixtos incluyen objetivos diferentes pero interrelacionados, como la lucha contra el cambio climático y la crisis de la biodiversidad. En este sentido, hay casos en los que los acuerdos de sostenibilidad pueden generar beneficios tanto en el contexto de la lucha contra el cambio climático como en el de la protección del medio ambiente (es decir, la protección de la biodiversidad).
La inclusión de lo primero es esencial, ya que estos acuerdos ayudan a reducir las externalidades negativas producidas por actividades económicas como la producción, la distribución o el consumo de bienes y servicios, que a su vez contribuyen a las emisiones de gases de efecto invernadero. Y la inclusión de lo segundo es igualmente crucial, ya que no solo refleja la complejidad de la interdependencia de los diversos temas que subyacen al ámbito de la sostenibilidad, sino que también contribuye a la reducción acumulativa de las externalidades negativas producidas por las empresas en el contexto medioambiental y climático.
Hemos abordado varios puntos que consideramos esenciales para mejorar la calidad de las directrices mencionadas anteriormente.
Los comentarios de Ius Omnibus reflejan la creciente concienciación sobre la importancia de la sostenibilidad en el sector empresarial, tanto en el contexto de la protección del medio ambiente como en la lucha contra el cambio climático. Al abordar cuestiones de claridad, inclusión de subtipos de acuerdos y rendición de cuentas, Ius contribuye a un diálogo más amplio e inclusivo sobre cómo las empresas pueden operar de forma más sostenible.
Ius Omnibus espera que las sugerencias formuladas se tengan en cuenta en la versión final de la Guía práctica sobre acuerdos de sostenibilidad, fomentando así un entorno en el que las prácticas empresariales responsables sean la norma y no la excepción.
Estad atentos a las novedades sobre esta consulta pública y participad en este movimiento a favor de un futuro más sostenible y justo para todos.