El 14 de junio de 2022, Ius Omnibus presentó una acción colectiva contra Gamezone en el Tribunal de Distrito de Coímbra, con el objetivo de defender a los consumidores residentes en Portugal que hayan adquirido productos al menos una vez a través de su plataforma digital (Mega-Mania) desde el 1 de julio de 2018.
Esta acción se basa en vulneraciones de la legislación portuguesa sobre el Libro de Reclamaciones Electrónico, específicamente el Decreto-Ley 156/2005 de 15 de septiembre y la Orden Ministerial 201-A/2017 de 30 de junio.
Ius Omnibus ha identificado algunas empresas que no han adquirido y puesto a disposición de los consumidores portugueses el Libro Electrónico de Reclamaciones, lo que les imposibilita presentar una reclamación en los términos previstos por la ley.
Esto dificulta, si no imposibilita, que las autoridades públicas de supervisión tengan conocimiento de las reclamaciones de los consumidores portugueses, para poder reaccionar ante las mismas y sancionar a las empresas responsables. En definitiva, está práctica debilita la protección de los consumidores portugueses frente a las empresas que venden bienes o prestan servicios en línea, que escapan así al control de las autoridades portuguesas.
Las acciones ejercitadas por Ius no tienen por objeto conceder indemnizaciones a los consumidores, sino garantizar que las empresas cumplan su obligación de poner a su disposición un libro de reclamaciones electrónico.